MIS MONTAÑAS 4

EL FONTÚN


Si el Yordas fue mi inicio montañero, el Fontún tiene que ver con mi iniciación a la escalada. En ello tiene mucho que ver la RENFE, pues el tren que salía de León a las 6:15 de la mañana y nos paraba en Villamanín una hora más tarde fue el medio de transporte que tuvimos en esos primeros años de ardientes escaladores. Traje de etiqueta con pantalón bávaro y medias altas, camisa de franela y bota dura.






Seguramente la popularidad del Pico Fontún viene dada por las actividades de los escaladores que desde finales de los años 60 han recorrido las paredes del valle. Los primeros en el tiempo fueron los montañeros de la OJE, que gracias a contar con un albergue en Villamanín pasan muchos días en el valle. La primera cita que se tiene es del año 1967 en que Javier Blanco y Rafael Pardo abren la pared de Pardo y Blanco, en el vecino valle de Millaró, con técnica artificial. Es en estos finales de los 60 y comienzos de los 70 cuando se produce la eclosión del alpinismo leonés. La zona del Fontún es el escenario de las actividades más interesantes y es aquí donde se gestaron muchos de los proyectos que cristalizaron más tarde en ascensiones y escaladas en todos los macizos españoles y salidas y expediciones a muchas montañas del mundo.

Un hecho fundamental tuvo lugar para que esto ocurriera, y fue la reunión de un grupo de escaladores, muy jóvenes aún, para fundar el Club Alpino Leonés en el año 1970.









De todo el macizo del Fontún sobresale, sin duda, la Pirámide y sobre ella un itinerario mágico sobre su cara S.O., comenzado en 1969 por Perico Ordás y Fernando Gutiérrez "Navarrico" y terminada por Raúl Martínez, José Manuel Miyares e Isidoro Rodríguez en 1971, y que tras tan larga gestación quedó bautizado como vía "El Niño. Fontún fue la escuela de escalada de mi generación, y en sus vías como La Escuela o la Universidad de Gelo aprendimos las técnicas de artificial y en sus paredes nos soñamos alpinistas y para la historia quedan los nombres de sus autores, entre los que podemos destacar, aparte de los ya citados a Nando Marné "Dañao", Fito Pérez "Cojoncio", Hernán LLanos "Nani", Víctor Manuel Torío "Manolino", Luisma Alonso, Miguel Ángel Ledesma "Gelo", Adelo Campos, Javi Martinez "Jamones" o César de Prado. En los últimos años han vuelto a abrirse grandes rutas, con un nombre que destaca en todas ellas, Borja Araque.













En la falda del Pico Fontún, en la base de la Pirámide, bajo la vía Nando 71 reposan las cenizas del Nin, Fernando Marné, quien nos dejó  un 5 de abril, va a hacer 10 años ya. Isidoro Rodríguez le recordaba en este obituario https://www.diariodeleon.es/articulo/deportes/en-el-adios-a-un-pionero/201104090400001169665.html

y aquí podéis recordar aquel triste día http://cristinotorio.blogspot.com/2011/04/hasta-siempre-nando.html



La situación del Pico Fontún entre las montañas más bellas de León no se podría entender sin los escaladores que en los años 70 hicieron de sus paredes santuario donde satisfacer ansias de aventura y libertad. De los que contestaron a la encuesta sobre las montañas más guapas de León, nos resumen su querencia el que fuera primer presidente del Club Alpino Leonés, Toño Lobo, y que pasara en estas paredes sus mejores momentos como escalador, quien afirma que "teniendo en cuenta que la belleza es subjetiva, he elegido el Fontún en primer lugar porque fue la primera cumbre que hice (con el Navarrico), porque allí viví momentos inolvidables con gente cojonuda, vi amanecer, vivaqueé, conocí un poco más al mastín leonés (aunque no tanto como Isidoro), vi como se enriscaban las cabras del pastor, y ¡que coño!, vi a Ezequiel con gorro de dormir ¿os parece poco?".

Es la cumbre que más veces he subido, 38, la primera con José Ignacio Rodríguez, un mes de marzo de 1971 con mucha nieve, y la última con mis amigas Monica Garcia y Charo Charules azules. Espero que haya más.





MIS MONTAÑAS 3 

YORDAS

El Pico Yordas, frente a Riaño, llamado también Borín en el entorno, es una gran montaña de 1964m de altitud. Tengo una especial querencia por esta cumbre, ya que fue mi inicio al montañismo, con 14 años, mi primera montaña. Ya había hecho excursiones montañeras con la familia, en la Cordillera Cantábrica, la ruta del Cares..., pero esta subida con mis compañeros de colegio y una gran travesía por los Picos de Europa un mes más tarde, cambiaron mi visión de la montaña. El Yordas fue mi primera salida a la montaña con idea de ascender una cumbre. En aquel momento yo no sabía que este sería el inicio de una pasión que me ha ocupado hasta hoy. Después, a lo largo de los años, he llegado a muchas cumbres, pero, quizá, ninguna quede en mi recuerdo como aquella primera ascensión de colegial, en que comencé a descubrir la emoción de las montañas, y empecé a encariñarme con esas cumbres, aún nevadas, que años más tarde me fascinarían.

Al Pico Yordas he subido solo seis veces, cinco de ellas antes de cerrarse la presa e inundar el valle, siempre desde el viejo Riaño.

Decir Yordas es decir Riaño, y decir Riaño es decir pena, soledad, tragedia.

De aquella estaba aún sin mutilar por los asesinos de recuerdos que poco a poco quieren aniquilar nuestra memoria. Ya les llegará el turno a ellos.

Recordando las palabras de Luis Miguel Rabanal

"Nosotros que queremos más a la tierra que al amor,                                                             ahora nos han roto el horizonte".

Desde la brutalidad de Riaño prometí no subir más a la cima con las aguas cubriendo el valle y tapando la gran pintada que exigía DEMOLICIÓN en la pared de la presa, porque a mí, en Riaño, también se me ha roto el horizonte.

Incumplí la promesa una sola vez y volví a subir en 2011 con el Club Yordas, desde Liegos.














Y quiero aprovechar para poner la foto de un histórico del montañismo leonés, Santiago Morán Garrido, en la foto del Yordas.




Recuperando fotos de la época tenemos una que reúne a buena parte de los que iniciaban una incipiente historia del alpinismo leonés. En la pradería de Riaño se instalaba todos los veranos un campamento de la OJE. Esta organización era la única manera que tuvieron muchos de los primeros montañeros leoneses de tener a su disposición material de escalada, cuerdas, clavijas, mosquetones, piolets, crampones… y en esta foto se ven algunos de los que luego desarrollaron su actividad alpinística en el Club Alpino Leonés y en el Grupo Espeleológico de Matallana (GEM).



 Antes de cerrarse la presa se hizo una gran pintada sobre la misma, descolgándose con cuerdas, y que decía DEMOLICIÓN. Hoy la ha tapado ya el agua y el tiempo.





 


Sobre la historia de la destrucción de Riaño hay muchas fuentes. Os indico un documental, Mi valle, https://vimeo.com/153621761 y un par de páginas, https://www.cuartopoder.es/sociedad/2020/08/01/el-pantano-de-riano-la-historia-que-marco-a-una-generacion-de-lucha-ecologista/,  https://www.ileon.com/actualidad/081253/31-de-diciembre-de-1987-el-ultimo-dia-del-valle-de-riano.

 MIS MONTAÑAS 2

Llevo ascendidas 299 cumbres distintas. Cada una tiene un recuerdo y una vivencia, desde la más modesta a la más difícil. Todas tienen su historia. La cumbre que más veces he ascendido es el Pico Fontún, 38 veces. ¿Cuál es mi favorita? Difícil decisión. Como digo, cada una tiene su historia. La primera vez que llegué a la cima del Naranjo de Bulnes, la primera y dura subida a Torre Santa, la pelea por conseguir los dosmiles de la Cordillera Cantábrica…

Hace algún tiempo, se planteó en la ASOCIACIÓN LEONESA DE ESCALADORES el realizar una encuesta entre los montañeros leoneses para elegir las montañas más guapas de León. Ese trabajo fue publicado en 1994 en un periódico local, La Crónica 16 de León, en 10 capítulos sobre 10 cumbres que resumen en un puño la majestuosidad de esa espina dorsal de la provincia que es la Cordillera Cantábrica, que alberga en su seno a esa comarca tan especial que es La Montaña Leonesa.

Se votaron un total de 74 montañas, resultando vencedora la valdeona TORRE SANTA, que fue elegida casi por unanimidad. A continuación, se situaron PEÑA UBIÑA, TORRE DEL FRIERO, FONTÚN, YORDAS, LLAMBRION, LAS TRES MARÍAS, TORRE DE CERREDO, PICOS DEL MAMPODRE y EL BODÓN. Tenéis un resumen de la encuesta en una vieja página mía, http://roble.pntic.mec.es/ctorio/monleon.htm

¿Cuál es la más bonita para mí? Seguramente a día de hoy elegiría de forma distinta a como lo hice entonces. Pero las que voy a elegir no son por su belleza, sino por mis recuerdos de ellas. Os presentaré primero mis montañas leonesas y más tarde las de otras zonas geográficas.












 MIS MONTAÑAS

Hace hoy un año que entramos en este día de la marmota que se repite y se repite. En este año perdido, me he puesto a recopilar cosas (más), y ahora las voy poniendo en orden y se plasman en recuerdos, porque, al final, si no los catalogamos, se diluyen en el tiempo como las sales en el agua. Algunas, como el Cloruro de Sodio, de forma rápida hasta que saturan. Otras, como el Carbonato de Calcio, de forma lenta y constante. A veces ocurre a la inversa, y, lo mismo que el carbonato de calcio, precipitan lentamente a lo largo del tiempo, dando formas y colores, recuerdos y nostalgias de otros lugares, tiempos y momentos que se plasman en un escrito, una conversación o un sueño, y, a veces, estos recuerdos se desvían de la realidad, como las Antoditas o las Helictitas, que precipitan en cualquier dirección por flujo superficial, corrientes de aire o giros en los ejes de cristalización y provocan recuerdos en espiral de los que solo tenemos constancia de su punto de giro, pero que derivan en cualquier sentido.

Poniendo en orden estos recuerdos “helícticos”, os voy a proponer un repaso a “mis montañas”, aquellas que tuvieron un impacto y dejaron un recuerdo en mi memoria, no se si cierto o soñado, no las más altas y difíciles (o sí…), no se si las más bonitas o estéticas, pero todas con algo especial en su recuerdo.







Ya llegó...

Creo que no lo compré, sino que me regalaron el EP del Sgt Peppers en el cumpleaños de mis 15 o 16 años, y en él venía una canción, When i’m sixty four, que subtitulaban como “Cuando sea un sesentón”. Siempre me hizo pensar en cuando yo llegase a esa edad, pero lo veía tan , tan lejos… Pasaron años y años, y ya llegó. Hoy cumplo 64, tengo nietos como dice la canción y, en lugar de alquilar una casita en la isla de Wight me voy, de vez en cuando, a Gran Canaria. Ha pasado el tiempo tan rápido y faltan tantas cosas por vivir…
                                                                  




50 años del Sgt Pepper's



Ya se que no soy muy original en el recuerdo, pero cuando celebramos una efeméride rotunda, como ésta, 50 años de la publicación de Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band, tal día como hoy, no se a vosotros, pero a mí me da siempre por pensar que hacía yo en un día como aquel en un sitio como éste.


Aquel día yo tenía 13 años y era jueves. Seguramente el domingo siguiente, como casi todos los domingos de primavera-verano de esa época, yo iría con mi padre, mi madre y mis hermanos, en el SEAT 600 LE-14217, color verde aceituna a pasar el día a Villanueva del Árbol, al lado del río Torío. Yo, de aquella, era un apasionado oidor de música, y ferviente admirador de los Beatles. Pasaba las tardes del domingo escuchando la radio del 600, una cadena musical con la lista de éxitos de la época. No recuerdo cuando escuché por vez primera algún tema del Sgt Pepper’s, porque a España nos llegaban con un cierto retraso. En los primeros lugares de aquella lista de éxitos (gracias a san google y no a mi memoria) sonaban por entonces Ruby Tuesday de Los Rolling, catedral de Winchester de Los Mustang, Good Vibrations de Beach Boys, Los chicos con las chicas de Los Bravos, Puppet on a string de Sandie Show, San Farncisco de Scott McKenzie, A whiter shade of pale de Procol Harum…


Con 13 años no tenía acceso a los discos, ni tocadiscos en casa. El primer disco que compré surgió de una actividad que organizaba en el colegio en que yo estudiaba, Maristas San José de León (sí, ya lo se, soy un poco pijo), en 5º de bachillerato (equivalente al 1º de ESO actual) en 1968 un profesor, Ovidio, que organizaba unos disco-forum, en que teníamos que presentar un disco al resto de la clase, con una disertación sobre el cantante/grupo, autor, música… y la posterior audición y debate. A mí me tocó presentar una canción del grupo Los Ángeles, Soldados de papel, y compré el single de 45rpm. El single contiene dos de los temas del LP “Los Ángeles” (Hispavox, 1968). En él hay nueve temas ya conocidos anteriormente, incluyendo su hasta entonces único hit: “98.6” como reclamo principal y tres nuevos temas, que son otras tantas versiones de canciones archiconocidas que estaban triunfando en ese momento. The Turtles, The Kinks y The Beatles aparecen aquí representados por tres de sus más emblemáticos temas: “Happy together”, “Waterloo sunset” y “With a little help fron my friends” respectivamente. El contenido de este disco nos aproxima bastante a lo que era el repertorio de directo del grupo, que incluía numerosos covers de temas que triunfaban en Gran Bretaña. Algo que, por otra parte, era común en los conjuntos españoles de la época, incluso entre los más famosos.


Los Ángeles hacen lecturas muy dignas de los tres temas anteriormente citados. Uno temas eminentemente vocales, terreno donde el grupo se desenvuelve a gusto. “Los dos tan felices” es interpretada con arreglos muy parecidos al original, un tanto perjudicados por una batería estridente en exceso. Con el tema de The Kinks adoptan ya un aire más personal, apartándose bastante del original, sobre todo en la instrumentación. La voz del cantante no tiene la expresividad de la de Ray Davies y el tema queda algo falto de cocción. La más lograda de las tres es en mi opinión: “La ayuda de la amistad” en la que lucen sus voces bien acopladas al tema beatle.






El segundo disco fue fruto de la misma actividad, y fue el single de Los Brincos “Nadie te quiere ya”, una de las mejores canciones de “Contrabando” (Novola, 1968), cuya Cara B fue “You know”, que no aparece en el LP,, aunque no hubiera desentonado de haber sido incluida.


Ese año de 1968, en mi casa, los “reyes” nos dejaron un tocadiscos pequeño, portátil, y ya pude escuchar los discos. Poco a poco fui aumentando mi discoteca de los Beatles (y algunos otros), a base de singles y muchos EP’s, discos de 45 rpm pero de cuatro canciones, y que costaban poco más que los singles. Los LP’s eran inalcanzables de precio. Entre los discos de aquella época, una pequeña joya de los Beatles que conservo, un doble y raro EP (dos discos con tres canciones cada uno), Magical Mystery tour, con un librito con fotos, un comic y las letras de las canciones. No pude comprar el LP blanco, quizá su disco mejor, aunque con el tiempo me he hecho con toda su discografía, mucha por duplicado, en vinilo y CD.



No recuerdo cuando pude comprar el EP del Sgt Pepper’s que os pongo en la imagen, pero fue todo un acontecimiento para mí. Aquella portada legendaria, aquellas 13 canciones fantásticas (en realidad doce, porque Sgt Pepper´s se repite)… El EP que yo compré no tenía la canción del Sgt, pero tenía With a Little help from my Friends, Lovely rita, Lucy in the sky with diamonds y When I’m sixty four. Tendría 15 o 16 años y no podía imaginar un futuro como hoy, en que me quedan menos de seis meses para cumplir los sixty four. Me quedo con el deseo de la canción de que “Birthday greetings bottle of wine” y brindemos ese día con una botella de vino. ¡Salud!